Fibromialgia. Sobre el dolor y el sufrimiento

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

Viktor Frankl decía que entre la aparición de un estímulo y la reacción consecuente, hay un espacio en el que nosotros mismos elegimos qué respuesta dar. Ahí es donde crecemos y se encuentra nuestra libertad. Y aunque ese espacio sea pequeño, somos nosotros los únicos dueños.

Nosotros elegimos cómo respondemos al dolor físico y emocional. No podemos evitar el dolor pero si cómo sentirlo.

El dolor

El dolor físico tiene variables biológicas y psicológicas distintas que representan la acción-reacción, estímulo y respuesta.

  • Cuando hablamos de dolor físico-biológico, hablamos de la señal que transmite el Sistema Nervioso Central sobre un estímulo externo.
  • El dolor psicológico-emocional es la interpretación que le damos a ese dolor como una señal del pensamiento y creencias internas sobre las reacciones emocionales al dolor.

Las facetas biológicas y psicológicas del dolor crónico se combinan para llegar a ser como un detector de humo que se enciende y permanece encendida, sonando continuamente una alarma desgarradora a todo volumen.

El tratamiento de dolor crónico distingue entre el dolor real y el sufrimiento que causa, y se centra en lograr el alivio de ese sufrimiento.

El sufrimiento

El sufrimiento es una función de los desequilibrios en el funcionamiento físico, mental, emocional y/o espiritual. Porque todo lo que afecta la mente o el cuerpo afectará inevitablemente a la otra, sin importar de qué lado se origina, los desequilibrios en el pensamiento pueden crear desequilibrios en el funcionamiento físico, emocional y espiritual y viceversa.

En las personas con dolor crónico hay una relación directa entre el pensamiento negativo y el nivel de dolor que experimentan.

El sufrimiento es causa y consecuencia de los pensamientos y emociones negativas asociadas al dolor: ansiedad, irritabilidad e ira, miedo, depresión, frustración, culpa, vergüenza, soledad y desesperanza. Pensar en ello sólo hace que las situaciones que creamos ser “malas”, empeoren.

El círculo vicioso

Nuestros pensamientos tienen la capacidad de hacernos sentir peor de lo que realmente estamos y se alimentan de sí mismos, fomentando aquello que esperamos al fin ocurra, lo que llamamos profecía autocumplida.

Es un círculo vicioso en el que la existencia de un dolor real provoca un diálogo interno negativo que se traduce en emociones que coinciden con el sufrimiento, aumentando la tensión muscular y el estrés, que a su vez, intensifica las señales de dolor. Cuanto más tiempo dure el ciclo, más sufrimiento.

fibromialgia - terapia
fibromialgia – terapia

Cuando somos conscientes de este círculo vicioso, más capaces somos de evitar que el sufrimiento se adueñe de nosotros y responder de manera diferente al dolor.

Todo cambio pasa por aplicar estrategias de aceptación y vivencia de la atención plena (mindfulness) para reestablecer el equilibrio previo que teníamos antes de experimentar el dolor.

En el esquema anterior, con la vivencia del DOLOR FÍSICO pasaríamos de un pensamiento negativo a un PENSAMIENTO CONSCIENTE y una ACEPTACIÓN CONSCIENTE DEL DOLOR lo que nos llevaría a disminuir nuestras emociones negativas respecto a ese dolor que, a su vez, reduciría nuestros niveles de tensión muscular y estrés y lograríamos, así, menos experiencia de dolor físico.

Silvia Valero Loro
Psicóloga General Sanitaria col.COPC 15464
Psicoterapeuta
Psicología infantil Granollers
Psicología forense Granollers

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